El aporte de la industria farmacéutica a la atención de la salud en países en desarrollo
Las compañías farmacéuticas aportan ayuda financiera, medicamentos y conocimientos a muchas de las principales organizaciones humanitarias, académicas, gubernamentales, multilaterales y a las radicadas en los países a fin de aliviar el sufrimiento y mejorar la salud pública del mundo en desarrollo.
Cuando las compañías farmacéuticas crean medicamentos para tratar enfermedades endémicas en los países en desarrollo, con frecuencia brindan estos medicamentos bajo programas de donación. A continuación se ofrecen algunos ejemplos notables de esta política:
- A partir de 1987, Merck ha donado su medicamento para tratar la ceguera fluvial. Desde el comienzo de este programa, más de 200 millones de personas han recibido tratamiento para esta dolencia en 31 países;
- De manera similar, GlaxoSmithKline ha donado su medicamento contra la filariosis;
- Pfizer ha patrocinado un programa contra la tracoma; y
- Novartis ha donado una terapia compuesta de varios medicamentos para ayudar a la eliminación de la lepra.
Todos estos programas corporativos han sido mantenidos a lo largo del tiempo.
Los aportes de la industria no se limitan a donaciones de medicamentos, sino que además apoyan la construcción de una infraestructura para el sistema de salud. El aporte de la industria farmacéutica a los países en desarrollo es muy variado y se lleva a cabo mediante una multitud de programas que abarcan numerosas categorías de enfermedad. En la lista siguiente se incluyen algunos de los programas apoyados por la industria:
- Programas contra la ceguera (causada por cataratas)
- Establecimiento de escuelas locales
- Donación de medicamentos en zonas apartadas
- Prevención del SARS (síndrome respiratorio agudo y severo)
- Programas contra la hepatitis B
- Donación de vacunas
- Programas de prevención y atención del VIH
- Entrenamiento en VIH/SIDA y refuerzo comunitario
- Programas de adiestramiento de médicos
- Asistencia para la capacitación
- Programas contra la tuberculosis
- Programas de atención a enfermedades infecciosas
- Asistencia financiera y apoyo técnico
- Donación de productos y equipos médicos
El informe de la Comisión de Propiedad Intelectual, Innovación y Salud Pública enfatiza la importancia de las asociaciones entre entidades públicas y privadas y sugiere que los donantes de fondos hagan compromisos de financiamiento a largo plazo. Más del 93 por ciento de las actividades globales de la industria se basa en un compromiso a largo plazo y muchas de las asociaciones datan de más de una década. Los programas de la industria farmacéutica en países en desarrollo han beneficiado a decenas de millones de personas que viven en más de 100 países.
En el año 2000, los 189 países miembros de Naciones Unidas adoptaron ocho metas de desarrollo para el milenio. Tres de estas metas se refieren específicamente a la salud pública: reducir la tasa de mortalidad infantil, mejorar la salud de las madres y combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades. En una encuesta (convalidada por la London School of Economics) sobre los aportes de la industria farmacéutica para alcanzar estas metas se calcula que entre 2000 y 2005 la industria ha intervenido en materia de salud para ayudar hasta 539 millones de personas (lo que equivale a las dos terceras partes de la población de África subsahariana), por un valor que se calcula en 4.4 miles de millones de dólares de los Estados Unidos.
